Jornadas ley Suelo, 16 y 17 mayo

Jornadas la próxima semana,  organizadas por Ecologistas en Acción y la FRAVM, sobre la nueva Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid. Se recuerda que se pueden organizar mesas informativas sobre la Ley donde lo pidáis: http://www.ecologistasenaccion.org/article34245.html

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En este enlace podéis consultar el texto del proyecto de Ley de Suelo.

Propuestas de la FRAVM a la Ley del Suelo

Aportaciones de enmienda del Ayuntamiento de Madrid a la Ley del Suelo

 

 

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Jornadas sobre patrimonio y memoria. En recuerdo de Vicente Patón.

“Jornadas sobre patrimonio y memoria. En recuerdo de Vicente Patón”


CARTEL DEFINITIVO reducido.jpgLunes 12 y miércoles 14 de diciembre de 2016, 17.30 h

- Organizan: Ecologistas en Acción y Madrid, Ciudadanía y Patrimonio
- Colabora: Plataforma por el Derecho a la Ciudad
-  Lugar: IES San Isidro. C/ Toledo, 39. Metro: Tirso de Molina (L1) y Latina (L5)
- Fechas: Lunes 12 y miércoles 14 de diciembre de 2016, de 17.30 h a 20.30 h

¿Por qué estas jornadas?

En una ciudad como Madrid, pasto de una especulación inmobiliaria que ahora tiene en su punto de mira los barrios y edificios históricos,…

¿A qué llamamos patrimonio urbano o edificado, y por qué es importante para la sociedad su conocimiento y preservación?

¿Cómo amenazan a la ciudad heredada su mercantilización y adulteración?

En un país como el nuestro, carente de una cultura democrática en materia de memoria histórica,…

¿Cómo asimilar la abundante herencia de espacios y obras que atentan contra nuestros valores ciudadanos y los derechos humanos?

¿Cómo hacer del patrimonio edificado un material útil para la construcción de una identidad colectiva consciente de su historia?

En definitiva: patrimonio construido, memoria histórica e identidad colectiva, un diálogo difícil pero imprescindible.

Para hablar de estos dilemas y retos, aterrizados en el contexto madrileño, Ecologistas en Acción y Madrid Ciudadanía y Patrimonio organizan estas jornadas de debate.

Lunes 12 (17.15 h a 20.30 h)

Memoria de la ciudad

- 17.15 h Presentación de las jornadas

- 17.30 h La ciudad vivida . Javier Alau, Club de Debates Urbanos

- 18. 30 h. Dicotomía entre monumento y edificio. Caso del Edificio España . Alberto Tellería, Madrid Ciudadanía y Patrimonio

Descanso

19. 30 h Marco legal e institucional sobre patrimonio y memoria . Amparo Berlinches, Madrid Ciudadanía y Patrimonio

Miércoles 14 (17.30 h a 20.30 h)

Mesa redonda: Gestión del patrimonio desde el respeto a la historia y a la memoria democrática. Galería madrileña

Moderadora: Mirta Núñez. Profesora titular de la Universidad Complutense de Madrid, investigadora sobre memoria histórica.

Ponencias y ponentes:

- Eliminación de testimonios. Cárcel de Carabanchel. Jesús Rodríguez, Salvemos Carabanchel

- Exhibición del terror, Valle de Cuelgamuros y Arco de la Victoria. Luis Suárez, Ecologistas en Acción

-  Una losa de olvido: la Ciudad Universitaria de Madrid. Alicia Torija, Asociación Madrileña de Trabajadores y Trabajadoras en Arqueología (AMTTA)

1 h Debate

Clausura de la jornada

La Plataforma pide a la Asamblea de Madrid que se inicie la ponencia sobre la Ley del Suelo

“La Plataforma por el Derecho a la Ciudad ha pedido a los Grupos Parlamentarios de la Asamblea de Madrid que se inicie la ponencia sobre la Ley del Suelo”.

 

Representantes de Ecologistas en Acción, de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), del Club de Debates Urbanos, de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio, del colectivo ciudadano de urbanismo Corazón Verde en Chamberí y de la asociación Parque sí en Chamberí han registrado, en la Asamblea de Madrid solicitudes dirigidas a los cuatro grupos parlamentarios para que se inicie cuanto antes la ponencia sobre la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid.

Los seis colectivos que forman parte de la Plataforma por el Derecho a la Ciudad se muestran preocupados por la falta de participación y el impacto sobre la ciudad y el medio natural del anteproyecto de ley que se ha conocido recientemente, redactado por el Gobierno Regional.

El pasado mes de julio, con los votos favorables de los Grupos Parlamentarios Socialista de Podemos y Ciudadanos, se constituyó una ponencia para debatir sobre la nueva ley del suelo, aunque aún no se ha iniciado.

Representantes de los Grupos Parlamentarios Socialista y de Podemos que han acompañado a los colectivos a su llegada a la Asamblea de Madrid, se han comprometido a activar el inicio de la ponencia esta misma semana.

 

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Foto de la entrega de cartas de hoy mismo, por los seis colectivos

Organizaciones ecologistas y vecinales preocupadas ante el proceso de redacción de la nueva ley del suelo

“Ecologistas en Acción y la FRAVM muestran su preocupación por la nueva ley del suelo de Madrid”

Ecologistas en Acción y la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) consideran que la nueva ley del suelo que está redactando el Gobierno Regional, retrocede en aspectos ambientales, sociales y competencias públicas, no avanza en participación y consolida el urbanismo como una mera actividad económica en manos de la iniciativa privada. Ambas organizaciones muestran su decepción por la opacidad del proceso y por la falta de ambición del texto en la lucha contra la especulación y la corrupción urbanísticas.

Madrid es la comunidad autónoma con el mayor grado de urbanización del territorio (12%). El  crecimiento de superficies artificiales (urbanas, industriales, infraestructuras, etc) es el más elevado del Estado español, junto a Murcia y la Comunidad Valenciana, y supone una expansión del 47,7% respecto al año 1987. Por ello, los principales problemas ambientales de la región derivan del crecimiento urbanístico (consumo de recursos, destrucción de suelo, pérdida de biodiversidad, etc.) y de la fragmentación causada por la red de infraestructuras que dan servicio a las zonas urbanas.

Ante esta situación debería ser prioritario para el Gobierno regional contar con herramientas efectivas para limitar la expansión urbana. Desde el año 2007, la Ley de Suelo estatal reconoce que el suelo es un recurso natural, escaso y no renovable y por ello su transformación debe ser la estrictamente necesaria para atender las necesidades socioeconómicas. Sin embargo, la nueva norma madrileña no incorpora este reconocimiento y aunque reduce las categorías del suelo urbanizable (al eliminar el suelo urbanizable no sectorizado), la realidad es que los usos, construcciones y actividades permitidas y autorizables en el suelo no urbanizable son tan amplios que se convierte en un apéndice del suelo urbano. De esta forma, el suelo no urbanizable pierde la protección real y efectiva y se convierte en receptor de instalaciones ajenas a su naturaleza, tales como asistenciales, turísticas, hosteleras, docentes, religiosas, funerarias, industriales, infraestructuras de todo tipo, residencial disperso, celebración de eventos, etc.

A esta situación hay que añadir la propuesta de regularización de asentamientos ilegales mediante planes especiales. De llevarse a cabo, supondría la legalización de miles de viviendas en toda la región con el consiguiente deterioro del suelo no urbanizable sobre el que se asientan.

Ecologistas en Acción y la FRAVM también muestran su preocupación por el retroceso en la función social del urbanismo que se refleja en dos aspectos fundamentales: las competencias de la administración y las cesiones públicas. El texto normativo focaliza la actividad urbanística en el derecho de propiedad del suelo y la libertad de empresa. Así, pasa a considerarse como una actividad económica más, en la que la administración pública pierde el control y queda con mera espectadora con escaso margen de intervención y de decisión. A juicio de las organizaciones este nuevo régimen de la actividad urbanística favorecerá más avidez urbanizadora, con la consiguiente especulación del suelo y de las viviendas.

En relación a las cesiones que los promotores deben hacer a la administración pública para construir dotaciones (centros educativos, deportivos, zonas verdes, etc.), la nueva ley sigue la tendencia a la baja iniciada por Esperanza Aguirre. En 2001, las cesiones eran de 120 metros cuadrados por cada 100 metros cuadrados construidos. En 2012 se redujo a 50 metros cuadrados y ahora, la nueva norma lo rebaja a 30 metros cuadrados. Esta superficie de cesión puede quedar en 10 metros cuadrados o eliminarse en determinadas circunstancias, como en suelos industriales y desarrollos turísticos y urbanizaciones de baja densidad en municipios de menos de 5.000 habitantes.

Ecologistas en Acción y la FRAVM consideran que reducir cesiones para dotaciones públicas perjudica al interés general y solo favorece el beneficio privado de promotores.

A ambas organizaciones les sorprende el paso atrás en la lucha contra la especulación y la corrupción al recuperar los convenios de planeamiento urbanístico. Este tipo de convenio está declarado nulo de pleno derecho, en la Comunidad de Madrid, desde 2007, siendo presidenta Esperanza Aguirre. Estos convenios permiten modificar el planeamiento urbanístico y están sujetos a fuerte controversia por su vinculación a casos de corrupción (como ha ocurrido en Valencia o en Marbella).

Otra cuestión es la falta de participación ciudadana que favorece la opacidad y la corrupción. La ley no contempla la participación ciudadana en el diseño de la ciudad. La ciudadanía ni participa ni tiene voz. La nueva norma sólo contempla los clásicos periodos de información pública que nada tienen que ver con la participación efectiva. Además sigue excluyendo a los colectivos ciudadanos de la Comisión de Urbanismo, organismo clave en el proceso de aprobación de la mayor parte de los instrumentos de planeamiento.

Por último, Ecologistas en Acción y la FRAVM lamentan que la nueva ley se esté redactando a puerta cerrada sin participación ciudadana. Tal vez por esta razón, el texto es poco ambicioso, perpetúa vicios actuales y retrocede en la lucha contra la especulación y corrupción.

Para más información:

 
Mª Ángeles Nieto, portavoz de Ecologistas en Acción: 606 059 528
Vicente Pérez, portavoz de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid, 608 317 785
Enlaces de interés:

Triunfo de la Asociación Chamberí SÍ, sobre el campo de golf

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“Triunfo de la Asociación Chamberí SÍ, sobre el campo de golf”

Por: Lola Vázquez (Asociación Parque Sí en Chamberí), Octubre 2016

Después de tres sentencias favorables (en el 2010-2012 y 2016) y de diez años de mantenernos constantes y firmes, en nuestro propósito de recuperar el Parque para Chamberí, por fin el Canal y la Comunidad de Madrid confirman que las instalaciones de golf, en el Tercer Depósito del Canal de Isabel II, van a ser desmanteladas.

Lejos quedan aquellos primeros días, a finales del 2006, cuando una querida y valiente vecina puso una pancarta en su balcón y empezó a buscar apoyos ante el inicio de unas obras que no eran lo que se había pactado legalmente. En efecto, en lugar de un gran Parque para Chamberí, los vecinos vimos anonadados cómo se levantaban  grúas de 30 metros, para sostener redes metálicas y  con plástico verde ocupando una extensión de varias Ha de terreno.

Parecía imposible parar lo que ya había empezado, parecía imposible que se recuperase el Parque, pero empezó una reunión y luego otra, y algo empezó a moverse. No estábamos solos, ni decíamos cosas raras, simplemente estábamos defendiendo nuestro barrio, nuestras zonas verdes, que en una ciudad

no son un lujo, son una necesidad.

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Y empezamos a movernos: manifestaciones, pancartas, lazos en nuestros balcones, fiestas para recaudar fondos, talleres de participación, jornadas de divulgación, mesas para recogida de firmas… Os acordáis? Recibíamos amenazas, broncas, insultos, también estaban los que pasaban diciéndonos que no valía la pena, que no podría hacerse nada, que no había remedio, que siempre acababan mandando los de siempre …

Empezamos a recoger información. Las instalaciones no contaban con permiso de licencia ni de apertura, las vallas del recinto se habían levantado con la opinión desfavorable de Patrimonio, el Colegio de Arquitectos también había emitido un informe desfavorable, no cumplía con la normativa medioambiental, las cesiones privadas se habían hecho irregularmente, etc. , etc.

Y nos fuimos organizando cada vez más, nos constituimos en Asociación, abrimos una web ( www.parquesienchamberi ), en los periódicos, en las revistas, en los programas de radio y TV se hablaba de estas instalaciones de golf que usurpaban el lugar de las zonas verdes que el distrito necesitaba. Se prepararon informes, documentos, todo el material que recogía información sobre el Parque.

Muchos grandes y estupendos profesionales, no solamente nos  apoyan, sino que aportan un excelente y muy valioso trabajo profesional que nunca dejaremos de agradecer, pues gracias a ellos hemos llegado hasta aquí: arquitectos, urbanistas, abogados y juristas, publicistas, escritores y editores…

Algunos ya se fueron, como Fernando Casado, que nos apoyó desde un principio, o nuestra querida Ilda Fava, vecina, actriz y directora de teatro que nos enseñó a divertirnos actuando en obras de teatro donde relatábamos las experiencias surrealistas que estábamos viviendo con la situación del Parque, y que luego representábamos en la sala Clamores, para obtener fondos para nuestras acciones legales.
Desde Parque Si en Chamberí hemos aunado y sumado esfuerzos de unos y otros. Hemos colaborado y nos han apoyado desde un principio numerosas Asociaciones, como las Asociaciones de Padres de Alumnos APAS, Asociaciones de Vecinos, como El Organillo, Ecologistas en Acción, Asociaciones de Mujeres, como Nosotras Mismas, y otras muchas más; más adelante Chamberí se mueve y Corazón Verde en Chamberí.

Nuestras actuaciones han girado en todo momento en torno a tres grandes áreas:

  • el área legal, emprendida con denuncias ante la Fiscalía Anticorrupción, posteriormente contra la declaración del “excepcional interés general” de las instalaciones del golf con la que el gobierno de Aguirre pretendió justificar su construcción, más adelante ante el Contencioso-Administrativo.
  • el área de divulgación, emprendiendo acciones en los medios para dar a conocer entre los vecinos, en la ciudad lo que estaba pasando,
  • el área política, con intervenciones en el Pleno del Distrito, con contactos con todos los partidos políticos, inclusive el que ordenó y gestionó este abuso en nuestro barrio. También con acciones de recogida de firmas y presentación de escritos en los organismos e instituciones correspondientes.

Mucha paciencia, mucha perseverancia, el convencimiento y la confianza en que nuestra solicitud era legítima y justa. Es un triunfo jurídico, SI; y es también un triunfo de ciudadanos, de vecinos, que en lugar de la resignación, de la pasividad, hemos optado por defender nuestros derechos, por sabernos responsables de lo que pasa a nuestro  alrededor y por implicarnos en ello.

 « nunca dudes de la capacidad de un grupo de ciudadanos pensantes y comprometidos, para cambiar el mundo. De hecho, son los únicos que lo han logrado » Margaret Mead (antropóloga)

En este momento los retos siguen presentes. Hasta que no veamos que se desmantelan las grúas y las redes, y se quita el plástico verde; hasta que no veamos que en su lugar se levantan zonas verdes, espacios de paseo, espacios de encuentro, espacios de juego y de deporte, hasta que eso no ocurra nuestra Asociación Parque Sí en Chamberí va a continuar defendiendo su objetivo.

Ahora toca recoger todas las propuestas recibidas y trabajadas en todos estos años en los talleres, modificar lo que sea necesario y, junto a lo que se aporte en la Jornada de Información del próximo 19 de noviembre y en el Taller de Participación del 14 de Enero 2017, presentar las propuestas, que entre todos decidamos, sobre qué usos queremos dar a esta amplia zona de nuestro barrio, que son las instalaciones del Tercer Depósito del Canal de Isabel II.

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Es un trabajo que vamos a seguir haciendo entre todos y siempre recordando que “nuestra acción es local, pero nuestra visión es global”.

 

“Jan Gehl, el arquitecto que lleva 50 años trabajando por la ciudad sin coches”

Interesantísima entrevista al arquitecto danés Jan Gehl:

“El arquitecto que con su obra defiende la sostenibilidad de las grandes ciudades, defendiendo un modelo donde las personas, y no los automóviles, tomen las calles.” 

Jan Gehl. (Artículo del país. 11-09-2016)

Ciudad, izquierda y memoria. El caso del Edificio España

“Ciudad, izquierda y memoria. El caso del Edificio España”

(Por: Luis Suárez)

En el periódico Público ha aparecido en días pasados una original contribución al debate social que viene desarrollándose desde hace meses alrededor del destino del emblemático Edificio España madrileño (‘Edificio España: nuevas políticas de izquierdas, viejos símbolos de derechas’, revista CTXT, 10-08-2016). Un sugerente artículo firmado por Miguel Caballero que enfoca el tema en el marco de las políticas de memoria histórica, y cuya tesis puede resumirse en la paradoja en la que supuestamente incurre la izquierda al defender la conservación, parcial, del Edificio España, cuando este no sería sino un emblema franquista. Una reflexión que se inscribe en el debate siempre abierto sobre patrimonio cultural y memoria democrática.
Aun coincidiendo con algunas premisas que el autor sostiene (las incoherencias y escaso fundamento de la política de memoria histórica de la actual corporación municipal madrileña; el origen especulativo del edificio y su sentido como imagen de la pretendida modernización del régimen dictatorial, por citar un par de ellas), creo sin embargo que pueden y deben discutirse, o matizarse, algunos de los supuestos en que se basa y que paso a comentar (los entrecomillados corresponden a citas literales del artículo comentado).
Supuesto 1. El Edificio de España es un monumento
‘¿Por qué la arquitectura es diferente al callejero urbano o la escultura, en cuestión de memoria?’
El artículo hace escasa referencia a la naturaleza del inmueble en tanto que edificio con uso y aprovechamiento económico y social, es decir, como contenedor para actividades urbanas concretas, y pieza singular en el tejido de la ciudad. No hay duda de que cualquier edificio posee una faceta estética, paisajística, y en algunos casos monumental (con toda razón el autor haba de ‘la monumentalidad de ciertos edificios, su naturaleza escultórica y su potencial identitario’), pero en general su valor primordial o central es su capacidad de albergar dichos usos y aprovechamientos, y para dinamizar la vida urbana. Capacidad que otorga un valor social específico a los edificios frente a otros monumentos, obras o testimonios históricos.
De este valor se deriva justamente la dimensión comercial, y por extensión, especulativa, pasada, actual y futura, tanto de este edificio como de cualquier otro espacio urbano, con independencia de que sus valores culturales o artísticos puedan a su vez incrementarla por criterios estéticos y de prestigio.
Expresado de otra manera: ¿Se sabe de algún banco o magnate (chino o no) dispuesto a desembolsar varios cientos de millones de euros por un monumento franquista, tal como han hecho por este edificio?
En resumen, matización 1: el Edificio España no es un monumento sino un edificio monumental.
Supuesto 2. El edificio, y en particular la fachada frontal, son un símbolo franquista que debe eliminarse
    ‘…un rascacielos con diseño de arco triunfal…’ ‘…el Edificio España lleva la marca de la autarquía.’
    ‘En lugar de defender con tanto ahínco la preservación de la fachada, como hace ahora, debería proponer el derribo de la misma.’
Este podría ser un argumento original de M. Caballero, pues por lo que yo sé no se ha suscitado en el debate público sobre este edificio antes mencionado. Con independencia de la discutible interpretación de la composición de su fachada principal (el supuesto arco triunfal, en todo caso nada obvio; de hecho casi cualquier pórtico puede tener un aire triunfal), un tan estricto análisis histórico-memorialista de la arquitectura realizada durante el franquismo llevaría a la descalificación de toda ella, simplemente por una tara congénita o de origen, tanto si se trata de edificios monumentales, por su arrogante triunfalismo, como de obras menores, por su populismo paternalista y alienante, descalificación en todo caso más moral e ideológica que política o social, e incluso estética y cultural.
Aquí de nuevo sería pertinente la diferenciación entre edificios y monumentos. Por muy emblemático y representativo que un edificio pueda ser, como el que nos ocupa, su lectura en clave ideológica no deja de ser, en general, un ejercicio culto e interpretativo. En cambio, en términos de percepción social, ni la fecha concreta de su construcción y su contexto histórico, ni su posible intencionalidad propagandística, resultan relevantes frente a su valor icónico e identitario, su impacto en el paisaje urbano, y su asociación con usos y actividades atractivas, singulares, incluso míticas, para el imaginario colectivo.
La interpretación histórica-ideológica de un edificio civil y privado como este, tiene un sentido radicalmente diferente a la que suscita y obliga un monumento público, en especial si este es decididamente apologético y propagandístico de un determinado régimen criminal, como tantos que nos legó la dictadura. Eso sin entrar en el cuestionable criterio a favor de demoler toda obra representativa de un previo régimen totalitario.
Dicho también de otra manera: ¿La contemplación de la fachada del Edificio España ofende la sensibilidad ciudadana al punto de que esta debiera ser demolida por pura higiene democrática?
Matización 2: Eliminar todas las obras supuestamente triunfalistas heredadas de un sistema dictatorial no dejaría de ser otro ejercicio incivilizado de limpieza ideológico-cultural.
Supuesto 3. La calidad del edificio es tan pobre que no merece su preservación
    ‘La decoración neobarroca que corona la construcción alude al pasado imperial y está hecha de granito, la piedra preferida por los arquitectos del franquismo para construir la retórica grandilocuente e hispanista de la posguerra.’
    ‘… su esqueleto es de hormigón armado, un método prácticamente obsoleto para este tipo de construcciones en aquel entonces.’
Aunque el autor sólo alude de refilón al escaso valor arquitectónico del edificio, tanto desde el punto de vista tecnológico como estilístico, creo necesario mencionar el argumento porque sí se ha manejado con abundancia en el reciente debate social y profesional (y también mediático) sobre la preservación o no del Edificio España.
De nuevo nos encontramos con un criterio que, por una parte, resulta un tanto difuso y discutible, y por otra, en el caso de aplicarse con rigor, obligaría a someter a la piqueta a un número incalculable de edificios.
Este edificio ha sido también valorado como un ejemplo singular de transición entre estilos y conceptos arquitectónicos (los últimos estertores del tradicionalismo, historicismo, neobarroco o neoclasicismo, frente al movimiento moderno y el racionalismo, por citar algunas tendencias), en el marco de los debates y tensiones de un fecundo momento de la historia de la cultura y la arquitectura, y en el asfixiante contexto autárquico del franquismo de posguerra. Como se ha dicho en alguna ocasión, para la historia de la cultura tiene tanto interés la preservación de las muestras más vanguardistas de un determinado periodo como la de las resistencias coetáneas de los modelos ya decadentes, discusión que en todo caso no cabe en este texto.
Pero por encima de cuestiones opinables sobre el valor cultural de un edificio, a la hora de decidir sobre su valor patrimonial y por lo tanto sobre su posible preservación obligatoria, a mi juicio deben prevalecer otros criterios más objetivos tales como su importancia y singularidad histórica y urbanística, o su representatividad y percepción social. Se trata así no tanto de aplicar baremos estilísticos o estéticos actuales (siempre en fuerte grado subjetivos) a la arquitectura heredada, sino de partir del reconocimiento del hecho urbano como una obra colectiva y gradual, es decir, de un bien patrimonial en su conjunto, testimonio excepcional (por ser al tiempo nuestro propio hábitat) de la historia de nuestra sociedad, del que nosotros, aquí y ahora, solo somos unos breves beneficiarios transitorios obligados a transmitirlo en las mejores condiciones a quienes nos sucedan.
Desde esa perspectiva, todo lo que está edificado es en definitiva documentación histórica. Y todo lo que está edificado y tiene un uso social (por oposición, de nuevo, a lo que comúnmente denominamos monumentos) es, además, un bien útil y vivo. Reutilizar la ciudad heredada, mejorándola en lo necesario, habitándola en suma, es la forma más adecuada de preservarla. Lo que por supuesto no significa que no se pueda demoler y en su caso sustituir ninguna construcción heredada: hay una variedad de situaciones y circunstancias en las que hacerlo puede ser una necesidad, siempre, claro, que el inmueble a demoler no tenga valores específicos y singulares.
En otras palabras: ¿En base a qué derecho o justificación podríamos arrogarnos la licencia de eliminar una etapa histórica de la ciudad, negándosela a las generaciones venideras?
Matización nº 3: Fea o hermosa, moderna o anticuada, la edificación y organización del espacio habitado refleja los valores, capacidades y realidad de su época. Borrar esa realidad o intentar reescribirla desde nuestra visión actual mediante una suerte de depuración estética es una forma de adulterar, falsificar, la historia.
Supuesto 4. La izquierda defiende sólo la conservación de la fachada del edificio
    ‘La izquierda se emplea a fondo para contrarrestar la neoliberalización, pero () hay un romanticismo un poco vano del paisaje, y donde todo se reduce a la forma exterior, la fachada, que es lo único que les parece importante conservar, sin reflexionar sobre lo que esa fachada simboliza…’
Por una parte, el autor parece reducir la izquierda madrileña a su expresión municipal, es decir, a la actual corporación de la candidatura progresista Ahora Madrid. Sin embargo, son muchos los colectivos y entidades que con todas sus variantes podrían incluirse en una laxa clasificación de izquierda y que vienen reclamando la preservación integral del Edificio España, con argumentos más o menos semejantes a los anteriormente expuestos en esta nota, y con algún otro de similar relevancia como el enorme impacto medioambiental y despilfarro de recursos que conllevaría la demolición y reconstrucción del edificio.
Por otra parte, tal vez por falta de conocimiento sobre los antecedentes normativos y urbanísticos del culebrón del Edificio España, el autor atribuye a la actual corporación municipal algo (la exigencia de preservar parte de las fachadas) que de hecho es una herencia de la anterior corporación del PP bajo la alcaldía de la Sra. Botella. Dicha corporación, cediendo a la presión de la propiedad del edificio, rebajó su nivel de protección, que era ‘estructural’ (protegiendo la totalidad de los componentes fundamentales del edificio), para dejarlo en ‘parcial’, reduciendo en concreto la parte protegida, no susceptible de demolición, a la fachada principal y parte de las laterales, en un vano e incoherente intento de guardar las apariencias.
La corporación de Ahora Madrid ha optado por no revisar o cuestionar esa decisión debido seguramente al coste que pudiera suponer para el Ayuntamiento el previsible recurso de la propiedad en caso de una vuelta a la protección estructural del edificio.
Al respecto cabe también recordar que un edificio es un objeto unitario concebido para su particular función cuyos diferentes componentes están indivisiblemente articulados entre sí para atender dicha función; ninguna de sus partes sobra, ninguna tiene sentido por sí misma. Políticas y normas que establecen protecciones parciales de edificios contradicen o desafían así la misma esencia de la arquitectura, convirtiendo ésta en mera escenografía vaciada de todo sentido.
En el caso del Edificio España el desatino de su protección parcial resulta aún más absurdo en la medida en que las fachadas protegidas no son siquiera los elementos de más valor o interés del edificio. Y, para rizar el rizo, el mantenimiento de las actuales fachadas y la demolición y reconstrucción del resto supone un desafío realmente temerario tanto desde el punto de vista técnico como económico.
Matización 4ª: Ni la izquierda madrileña es sólo la representada por la agrupación electoral Ahora Madrid, ni esta es la responsable de la desprotección ‘a la carta’ del edificio, sino la anterior corporación municipal del PP.
Concluyendo
‘() las comunidades de cualquier tipo () acceden a su inconsciente colectivo a través de los mitos (). Los monumentos pueden funcionar en buena medida como materialización de esos mitos.’
Para bien o para mal, este disputado edificio, con sus sucesivas vidas, muertes y renacimientos, forma parte ya no solo de la historia sino de la leyenda de esta ciudad. Los ríos de tinta que ha provocado a lo largo de su existencia, de los que el propio texto de Caballero es muestra y relato, atestiguan su singularidad. ¿Será precisa su demolición, víctima del ‘inconsciente colectivo’, para que adquiera mayor relieve aún como mito?
Esperemos que el ‘consciente colectivo’ del pueblo madrileño no lo permita, y este mito siga vivo, enriqueciendo su historia y la de nuestra ciudad.